Por muy hippie que esté la sociedad, la ultraviolencia termina siendo la salida más eficiente. Alex DeLarge, Dim, Pete y Georgie, protagonistas tanto del libro de Anthony Burgess como de la película de Stanley Kubrick, pensaban que aquella era la forma correcta de obrar de los jóvenes: peleas, reyertas, ataques, violaciones, hurtos… Para ponerse a tono cada noche, antes de salir de caza, los cuatro drugos iban al Korova Milkbar para tomar leche-plus: leche con velloceta o con dencromina. “Eso nos aguzaba los sentidos y nos dejaba listos para una nueva sesión de ultraviolencia”, narraba DeLarge al comienzo de la película, con los cuatro drugos sentados en uno de los sofás del local, rodeados de maniquíes femeninos que dispensan la leche a través de sus senos. Realmente se trataba de…