no tiene capa ni vuela, pero no le hace falta tampoco. Es uno de esos superhéroes que pisan la calle a diario: tan pronto monta una cena para personas sin techo, como abre un centro de salud solidario o convence a chefs de renombre para que den una cena en la que es, de momento, su última aventura: el restaurante Robin Hood. Su parroquia, en la que a principios de año se bendice a las mascotas, está abierta las 24 horas del día, como si fuese un 7 Eleven. Tiene wifi, un rincón para el café por si necesitas una bebida caliente, y todas las mañanas reparte unos 200 desayunos. Ángel García Rodríguez (Mieres, 1937), más conocido como el padre Ángel, siempre tuvo clara su vocación, desde niño. Es asturiano,…
