CADA AÑO, la Unión de Catadores de España señala sus vinos favoritos con la entrega de las medallas Bacchus. El año pasado, la plata fue para Es Monestir, un tinto monovarietal con crianza procedente de una pequeña bodega de Formentera, Terramoll, proyecto familiar que arrancó su historia en el año 2000. En la actualidad, esta bodega elabora cinco referencias –dos tintos (Es Monestir y Es Virot), un blanco (Savina), un rosado (Rosa del Mar) y un dulce (Vino Dulce)–, producción en la que hace gala de su compromiso medioambiental, evitando el empleo de productos químicos en el suelo. Sus 10 hectáreas de viñedos, de variedades blancas y tintas, están localizadas en La Mola, a unos 180 metros sobre el nivel del mar. Este año Terramoll alcanza la mayoría de edad,…