Su traducción literal es menos poética y con no tantos aires de leyenda como querríamos imaginar. Porque cierto, kimchi en Occidente suena a exotismo, a aventura, a viaje sensorial, pero la realidad es infinitamente más doméstica: kimchi, antiquísimo término del coreano, significa solo “vegetales fermentados”. Adiós magia oriental; hola comida popular. Tan coreano es el plato que, según la tradición, no hay día en el que no se sirva en las mesas de Corea, sin distinción, esta vez no, entre el Norte y el Sur. Como la pasta en Italia, como el pan en España, el kimchi es su súper alimento. Por eso, quizá más de un coreano asista sorprendido a la fiebre que, en los últimos años, se ha desatado en el mundo occidental. Reputados chefs, cocinas callejeras y…
