Desde su lanzamiento en 1994, L’Eau d’Issey pur Homme se ha convertido en un sello de elegancia en la perfumería masculina. Jacques Cavallier, la nariz tras el perfume, consiguió un equilibrio entre la explosión de yuzu, la sobriedad de las maderas y la calidez de las especias. De salida, cilantro, ciprés, mandaria, estragón y diversos cítricos; en el corazón, nuez moscada, canela, geranio, azafrán, lirio y loto; y de fondo, vetiver, almizcle, sándalo, cedro, ámbar y tabaco. Majestuosa como la naturaleza.…
