El ilustrador Benjamin Chaud (Briançon, Francia, 1975) asegura que es en los cafés donde mejor trabaja. Le gusta que la inspiración llegue con calma y libertad para darle forma con el mismo sosiego. Más tarde, en el estudio, sus dibujos acaban de concretarse. A la vista de su último trabajo, sin embargo, cabría aventurarse a asegurar que muchas de las ideas que lo conforman le sobrevinieron en un restaurante. Monet, El Bosco, Van Gogh, Munch, Picasso, Klimt o Velázquez son solo algunos de los pintores a los que ha querido retratar con su propio estilo sentados a una mesa. El trabajo es fruto, según el propio autor, de varios años de investigación y experimentación (sobre todo gastronómica, al parecer), tras unos comienzos en los que dudó entre dedicarse a la…