la cola para que el personaje les firmara un disco o se hiciera un selfie daba la vuelta a la esquina del Hard Rock Café de Barcelona. La figura invitada a ejercer de dj en el restaurante de la plaza de Cataluña es realmente una estrella, pero como estrella es, posiblemente, la más atípica que uno pueda encontrarse. Su brillo es enorme, pero es el de un secundario de lujo: un músico a la sombra de su jefe –al que, de hecho, se conoce como The Boss– desde 1975. Y un actor también en la sombra, como brazo derecho de Tony Soprano. Pero ahora estaba como protagonista absoluto para dirigir una sesión de su programa de radio, Underground garage dance party, apenas veinticuatro horas antes de actuar con su banda,…
