Es difícil pensar en dos automóviles más genuinos, eficaces en campo, fieles al concepto original de un coche multipropósito y con una imagen más cautivadora entre los aficionados al todo terreno extremo que Jeep Wrangler, especialmente en su versión Rubicon, la más extrema en su potencial campero, —que incluye prácticamente todo lo que un experto en preparaciones haría sobre el ya magnífico Wrangler—, y que el Toyota Land Cruiser, que hace apenas unos meses estrenó nueva generación. Son dos gigantes a los que avala su planteamiento, su historia y su vocación de ser coches todo terreno sin paliativos, que resisten la tentación de adquirir un carácter SUV aunque, como veremos, el Land Cruiser ofrece un refinamiento de marcha y un potencial en asfalto de lo más interesante.
Decidimos juntarlos y…