A primera vista el Philips parece un monitor cualquiera, que simplemente hace bien su trabajo: en su diagonal de 23,8” (60,5 cm) muestra las fotos y vídeos en resolución FullHD, con muchos detalles y colores prácticamente fieles (96,3% de fidelidad de color) y con un contraste elevado (977:1). Pero si analizamos el brillo máximo, este podría ser mejor, con 253 cd/m2 . La frecuencia de refresco, eso sí, es de solo 11,7 ms, de modo que no se forman estelas. Mediante su tecnología Boost incluso puedes reducir ese tiempo a la mitad –al menos eso lo que dice la teoría sobre el papel–. Y es que, en ese caso, el Philips 241B7QU muestra brevemente degradados poco limpios y hasta que es capaz de corregirlos, pasa el mismo tiempo que sin…
