¿ Dije eso?, se extraña, pero con la boca pequeña y una apreciable sonrisilla, Jake Schreier (Berkeley, California, 1981) cuando quien esto escribe le pregunta si su descripción, en Sitges 2012, de Un amigo para Frank, su debut en el largometraje, como una película sobre la condición humana podría también aplicarse a Thunderbolts*, su estreno en las superproducciones Marvel. Creo que fui demasiado pretencioso soltando esa definición, ahora sí que ríe abiertamente. Y sin embargo, pues es verdad que siempre me ha interesado la parte humana de las historias, cómo cada argumento nos descubre qué clase de personas somos o queremos ser. En ese sentido, y sin ninguna pretenciosidad, Thunderbolts* se centra en la manera en la que los personajes, los centrales y el resto, manejan sus diferentes idiosincrasias, deseos, temores…