El audiovisual ya no es un terreno exclusivo del cine o la televisión. Tampoco pertenece solo a los grandes. Hoy cualquiera con una historia potente —y una mínima infraestructura— puede convertirse en creador. Vivimos rodeados de pantallas. Nos siguen, nos escuchan, nos muestran y nos devuelven. El audiovisual está más presente que nunca. En el móvil, en las redes, en los videojuegos, en los espacios que habitamos. Y no solo lo consumimos: lo producimos, lo transformamos, lo compartimos.
En este número nos detenemos a observar ese paisaje. Qué ha cambiado, qué permanece y hacia dónde se mueve todo. La inteligencia artificial ha entrado de lleno en los procesos de creación y edición, automatizando tareas, generando imágenes, escribiendo guiones, animando voces. Pero a pesar de su irrupción —o quizá por ella—,…
