La próxima vez que prepares una ensalada con pepino, no tires las cáscaras. Esta parte del vegetal, que muchas personas desechan, contiene una sorprendente riqueza nutricional que puede transformarse en un excelente fertilizante casero ¡y natural!. La cáscara de pepino es extraordinariamente rica en vitaminas B, C y E, además de minerales como calcio, silicio, zinc, hierro, magnesio, potasio y fósforo. Durante el proceso de maceración, libera principalmente fósforo y potasio al agua, nutrientes fundamentales para las plantas con flores y para hortalizas como tomates, patatas, puerros y diversos tubérculos.
Preparar este fertilizante líquido es muy sencillo: coloca las cáscaras de pepino en una botella con cierre hermético, llénala con agua hasta el borde y guárdala en el frigorífico durante 3-5 días. Transcurrido este tiempo, filtra el contenido y recoge…
