Antioxidantes y cerebro
Tenemos a mano cápsulas de vitamina C, y podríamos perseguir el último extracto de moda, pero conviene mucho más volver al origen: frutas, verduras, legumbres, bayas, nueces. En definitiva, comida real.
Las evidencias más recientes relacionan el estrés oxidativo —la acumulación de radicales libres que dañan nuestras células—con los trastornos del ánimo, incluida la depresión.
La oxidación, según los estudios más recientes, no ocurre solo a nivel físico: también afecta al cerebro. En un estudio con casi 300.000 personas, quienes consumían más frutas y verduras indicaron menos síntomas depresivos y mayor bienestar psicológico.
Carotenos, licopeno y folatos
Cuando se midieron los niveles de carotenoides — pigmentos antioxidantes presentes en las zanahorias, tomates o espinacas—, la relación fue aún más clara: a mayor concentración, menor probabilidad de depresión.…