Los analistas políticos, contrarios a la 4T, no han dejado de señalar el carácter autoritario que la guía: destrucción de los equilibrios institucionales, control del discurso político, hostigamiento a organizaciones civiles y a periodistas incómodos, militarización y sobrerre-presentación en la Cámara. Pocos, sin embargo, se han interesado en analizar el aspecto nihilista que la rodea y que obliga a mirar el fenómeno de otra manera.
El término nihilismo, “la negación de un fundamento objetivo en el conocimiento y en la moral”, define la RAE, apareció por vez primera en la novela de Iván Turgeniev Padres e hijos (1862) encarnado en su personaje Bazárov. Años después, Dostoieveski analizó sus extremas consecuencias en Los demonios (1871). Fue, sin embargo, Nietzsche (1844-1900) quien le dio contenido filosófico en su concepto de la “transvaloración…