WASHINGTON.– A Ismael el Mayo Zambada García, capo de capos del Cártel de Sinaloa, el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo tiene acorralado. Su única opción para evitar una sentencia de cadena perpetua o la pena capital es cooperar con Washington, traicionar y denunciar a narcos, militares, políticos y policías mexicanos que estuvieron en su nómina.
Por encima de la minucia de su entrega pactada con las autoridades federales de EU, junto con la de Joaquín Guzmán López, hijo de su compadre, Joaquín el Chapo Guzmán Loera, el Mayo enfrenta acusaciones de narcotráfico sumamente graves.
Cinco meses antes de su misteriosa llegada en avión privado a Santa Teresa, Nuevo México, en la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York, el Departamento de Justicia entregó un encausamiento judicial…