CULIACÁN, SINALOA.– La batalla intestina del Cártel de Sinaloa, desatada por la entrega en Estados Unidos de Ismael el Mayo Zambada por parte de Joaquín Guzmán, hijo del Chapo, ha rebasado los niveles que el estado padeció en 2008, cuando el grupo de Guzmán Loera, apoyado por el propio Mayo Zambada, chocó con la facción de los hermanos Arturo, Carlos, Alfredo, y Héctor Beltrán Leyva.
Actualmente la confrontación tiene implicaciones políticas que llegan hasta el Palacio de Gobierno y apuntan al morenista Rubén Rocha Moya, quien ha buscado cobijarse en el gobierno federal y en los legisladores federales de Morena mientras su estado está a la deriva, la capital continúa sin policía municipal, el centro turístico de Mazatlán en caída y la población sigue sometida a los enfrentamientos entre ambos…
