No es nuevo decir que la capital de Hungría es una de las ciudades más inspiradoras de Europa. Pero es que además de su histórico legado, sus elegantes edificios, el Parlamento, la Ópera, el Danubio o sus baños termales, también esconde multitud de tesoros gastronómicos. Para los ‘foodies’ más exigentes, el país magiar es un destino ineludible por la calidad de sus productos, la variedad de sus platos y un servicio exquisito y cálido, que combina sus ricas tradiciones como la más alta vaguardia culinaria.
Abriendo el apetito
La gastronomía, sin duda, es uno de los puntos fuertes de Budapest y, en los últimos años, su oferta se ha multiplicado en declinaciones de lo más variadas: allí puedes encontrar desde restaurantes tradicionales a las más modernas versiones de cocina de…
