Permitidnos que esta vez, sin que sirva de precedente o con, eso ya depende, os contemos cómo se fraguó nuestro encuentro con Óscar Jaenada. Y nos lo vais a permitir porque todavía no damos crédito y claro, necesitamos compartirlo. El primer acercamiento fue fácil, a través del equipo de David y Piti, reyes del mambo en esto de la comunicación cinematográfica que nos recordaron el inminente estreno de Cantinflas (el día 15), el rodaje de la súper producción Oro, de Agustín Díaz Yanes, adaptación de un relato inédito de Arturo Pérez Reverte, y, de paso, todo ese ir y venir de Óscar Jaenada con más de una parada en Hollywood. Hasta aquí todo normal. Lo curioso del asunto llegó después, cuando, de entre todos los bares de Madrid (alrededor de…
