URBAN FANTASY
Hoy está de moda eso que llaman urban fantasy. Fantasías que vendrían a ser réplica de las aventuras de espada y brujería, épica y magia propias de la Tierra Media o la Edad Hiboria, pero situadas en el escenario de la ciudad moderna y postmoderna, industrial y postindustrial con sus callejones y avenidas, farolas y escaparates, coches, carreteras y autopistas, rascacielos y chabolas. Por ella deambulan, luchan y conviven malamente magos, guerreros, brujas, dioses, héroes y semidioses, además de vampiros, licántropos, hadas, orcos y toda suerte de personajes fantásticos travestidos como tribus urbanas, formando una sociedad más o menos secreta dentro de la sociedad humana, enzarzados en sus luchas de poder.
Todo eso, sin el innecesario aparato sobrenatural, lo inventó llevándolo a su máximo esplendor un Walter Hill…
