Un fruto seco, pero no tanto
Las castañas tienen varias peculiaridades que las hacen especiales. Una de ellas es que, a pesar de ser un fruto seco, realmente su contenido en agua es mucho más alto que, por ejemplo, el de las almendras, las avellanas, los pistachos o los anacardos. Hablamos de casi un 50 % de agua, lo que la hace menos calórica y menos grasa. En realidad, su composición nutricional (alta en hidratos de carbono) la acerca más a los cereales.
Me sientan mal, me indigestan…
Es cierto que a algunas personas el consumo de castañas puede provocarle malestar digestivo, pero, si en lugar de comerlas crudas, procuramos tomarlas cocidas, asadas, incluso remojadas durante varias horas, reduciremos muchísimo esas molestias. Hay quien las hierve con especias (anises, hinojo…)…