Anosotros no nos gusta ver la cabeza de lo que nos comemos: ni las vacas, ni el pescado ni nada. Queremos comérnoslo, pero no queremos saber qué es. En el resto del mundo no sois tan hipócritas”. David Simon, creador de The wire, prohombre de Baltimore y rebelde porque el mundo le ha hecho así, se pasea por las paradas de la Boqueria, relamiéndose, con inequívoca vocación carnívora, recordando su pasión por la comida, en mayúsculas.
“Me gusta comer, siempre me ha gustado comer, es una de las mejores cosas de la vida. Por eso cuando voy a Barcelona disfruto como un niño. Y, la verdad sea dicha, ya había estado en este mercado, desayunando en el Pinotxo, pero no pude disfrutarlo demasiado, me gusta volver y tener más tiempo…
