H ace unas semanas, un movimiento impulsa-do por la gastrónoma Cuchita Lluch y la chef María José San Román, convocó en Valencia a casi 200 mujeres del mundo de la gastronomía. Chefs, comunicadoras, empresarias, sumilleres, gestoras, editoras, periodistas, profesoras de escuelas de cocina e investigadoras. Una convocatoria sin precedentes cuyo objetivo era examinar el papel de las mujeres dentro de la gastronomía.
Se habló sin tapujos, libremente, y se expuso durante más de 8 horas la experiencia de cada una en un sector que, desde fuera, se atisba predominantemente masculino. La realidad es que la alta gastronomía (puesta en valor por listas como el 50 Best o guías como Michelin y representada en grandes Congresos) sí es en su mayoría masculina, pero ¿se podría decir que es un sector domina-do…
