LOS BAÑOS de bosque son una práctica japonesa que se originó en la década de los 80. La idea principal, detrás de esta terapia, es bastante simple: sumergirse en la naturaleza, preferiblemente en un bosque, y experimentarla con los cinco sentidos (ver, oler, tocar, oír y, si es posible, saborear). La inmersión implica caminar lentamente, observar las plantas y el suelo, tocar los árboles, oler la vegetación y escuchar los sonidos del entorno. Si el entorno, además, te ofrece una fruta, cómetela. En Japón es ya una práctica integrada en la vida cotidiana de muchos ciudadanos: entre uno y dos millones de personas practican el Shinrin Yoku, según el científico Yoshifumi Miyazaki, uno de los pioneros mundiales del estudio científico de los baños de bosque y autor del bestseller traducido…
